Te quiero,
te quise desde el primer día
y temo que no me alcanzó el tiempo para demostrártelo.
Admiro tu grandeza,
tu sabiduría, tu manera de ver la vida
y sé, que desde el lugar en el que ahora estás
sigues siendo el ser excepcional que siempre fuiste.
Y te seguiré soñando,
admiraré tu grandeza, tu sabiduría
y tu manera de ver la vida hasta el fin de mis días.
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