De noche padre, amarra tu corazón al mío
y que ellos en los sueños derroten las tinieblas,
como un doble tambor combatiendo en el bosque
contra un espeso muro de hojas mojadas.
Nocturna travesía, brasa negra del sueño
interceptando el hilo de mi vida
con la ayuda de angeles terrenales
con la puntualidad de un tren descabellado
que sombra y piedras frias
usa para separarnos pero no puede
porque tu corazón y el mío están amarrados.
Por eso padre, amarrame a tu alma
y a la tenacidad que golpea tu techo,
y manténme contigo
y quiereme como te quiero.
Para que a las preguntas del cielo,
responda nuestro sueño,
con una sola voz y una sola boca,
no nos separaremos nunca
porque TÚ ERES MI PADRE
y YO SOY TU HIJO.
Adaptación del soneto 79 del libro 100 sonetos de amor de Pablo Neruda.
ResponderEliminarpero que calza perfecto con el amor que siento por mi papá